Ha sido una semana fatal para el Frente Amplio por México; su candidata no logra conectar y, con ello, ha experimentado un descenso en las encuestas de opinión pública. Por si eso fuese poco, en el equipo de precampaña de Xóchitl son los mismos que, años atrás, han impulsado una política conservadora. Aunque se asuman como ciudadanos libres, la mayoría de ellos personifican el anacronismo que -la inmensa mayoría de la población- repudia por el daño que le causaron en su momento a la nación. En efecto, es prácticamente un hecho que -cada una de las decisiones- fueron impuestas para elegir a la estructura de Gálvez.

Pero más allá de eso, el Frente Amplio por México tiene que enfrentar un problema mayúsculo, luego de provocar una crisis institucional en Nuevo León. Samuel García tiene razón: la derecha está acostumbrada a tratar de someter mediante el chantaje político. No les funcionó y, con ello, Movimiento Ciudadano rompe, quizá, la única rendija en funciones a través del Bloque de Contención. A raíz de ello, vendrá la respuesta tajante como reacción ante los agravios. El propio Dante Delgado, en conferencia de prensa, fue contundente para romper cualquier relación con el PRI, PAN y PRD. Eso, claro está, traerá efectos positivos para Morena, máxime en el legislativo federal, donde hay temas que aún no se destraban.

Serán trascendentales estos días para conocer la postura de Movimiento Ciudadano que, no tengo duda de ello, castigará al Frente Amplio por México con su indiferencia y, de paso, abrirá el compás para poder encontrar consensos con Morena en algunos rubros legislativos pendientes. Inclusive, los votos de MC, políticamente hablando, sirven para modificar la constitución. Eso es algo que, seguramente, está considerando la derecha luego de estirar la liga hasta romperla. Incluso, el Frente pensó que con la presión doblaría al partido naranja y, por esa razón, habrá repercusiones que impacten negativamente en la campaña del Frente.

Aunque, más allá de eso, vendrá una nueva era para construir consensos y acuerdos. De hecho, aquí es donde brillará el protagonismo de una figura como Ricardo Monreal. Él, además de ello, tiene una relación añeja con Dante Delgado. Eso es una ventaja que, en muchas iniciativas y proyectos, sirvió de mucha ayuda para sacar adelante las reformas constitucionales. Esto, además de crucial, será fundamental para apuntalar los temas pendientes, pues el desempeño del zacatecano ha contribuido positivamente. Por eso regresó a los trabajos del Senado de la República.

Eso, en este momento, hay que resaltarlo como fundamental, sobre todo en temas que, a la postre, han dividido las opiniones. Dada la sagacidad que se requiere imprimir, eso ratifica que, el retorno de Ricardo Monreal pasó por las manos del presidente López Obrador. De hecho, Monreal, en más de cinco años de quehacer legislativo, ha sido su mejor aliado y operador para construir acuerdos al más alto nivel político. Él, como ninguna otra figura, sabe acercarse a todas las fuerzas políticas y, con ello, tiende a manufacturar puentes de entendimiento. Podemos tener la seguridad que así será para lo que se avecina.

Dante Delgado

Así que, con ello, todos los ojos estarán puestos en la labor quirúrgica que lleve a cabo Ricardo Monreal, especialmente tratándose de encomiendas prioritarias de Palacio Nacional, como el nombramiento de la nueva ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Dadas las circunstancias, gana Morena y Movimiento Ciudadano. Y lo digo de esa forma porque MC tiene la oportunidad de lanzarse a buscar el terreno fértil que dejará el Frente, incluyendo todos los puestos de elección que estarán en disputa. Hay encuestas que, de hecho, ponen muy de cerca al partido naranja del segundo lugar. Desde esa perspectiva, el único perdedor es la derecha y Xóchitl Gálvez, que pagará los platos rotos de un bloque variopinto que, dicho sea de paso, vive la fractura más significativa de los últimos años. Incluso, luego de que se oficializó la salida de MC del Bloque de Contención, eso agudizó más el desastre de la derecha, por la irresponsabilidad de no saber construir acuerdos.

Por ello, en el caso de Morena, es muy claro que sacará mucho provecho de esta situación. Podrá, entre muchas cosas más, hundir más al Frente Amplio por México y, de paso, entablar comunicación para construir consensos con MC, eso sí, con la interlocución eficiente de un actor como Ricardo Monreal, pues su poder político, al interior de la cámara alta, tiene mucha influencia, primero, para garantizar el diálogo que, de manera clara, es uno de sus mecanismos más infalibles para sellar acuerdos y, claro está, una de sus virtudes que tanto le ha funcionado, especialmente en los momentos de mayor tensión. Y, con esa capacidad, Monreal será, además de un líder en el Senado, un estratega clave de Claudia Sheinbaum para ganar la elección presidencial.

Por BOSSK

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