Majed tenía apenas 40 días de vida cuando murió en Ráfah , en el sur de Gaza , durante la operación israelí que destrozó varios edificios y permitió rescatar a dos rehenes. «Oímos el bombardeo sin previo aviso», declaró Said al Hams, de 26 años, en el campo de refugiados de Rafah. Su sobrino «nació exactamente hace 40 días y murió» en el ataque, que dejó herida a su madre.

Este bebé es uno de los 67 muertos por la operación nocturna israelí en Rafah, de acuerdo con el ministerio de Salud de Hamás, que gobierna la Franja de Gaza. Decenas de personas más fueron heridas. Decenas de bombardeos israelíes golpearon Rafah, donde cerca de 1.4 millones de personas tratan de refugiarse de la guerra entre Israel y Hamás, que comenzó hace más de 4 meses. Un periodista de Reuters que se encontraba en el lugar vio una vasta zona de escombros donde había edificios destruidos, entre ellos una mezquita. «¿Por qué han matado a mi familia mientras dormía Son niños. Llevo recogiendo los restos de mi familia desde la mañana. Estaban por partes, no podía reconocerlos, sólo reconocía los dedos de los pies o de las manos», dijo Ibrahim Hassouna, mientras una mujer se arrodillaba junto al cadáver de un niño pequeño. Hassouna declaró que sus familiares murieron al menos a cuatro kilómetros de la operación militar. «Fuimos desplazados del norte, no tenemos nada que ver con nada. ¿Por qué nos bombardearon? Por favor, justifíquenlo”. El ejército israelí dijo que el ataque aéreo sobre Ráfah coincidió con la incursión para permitir la retirada de sus fuerzas. Los habitantes de Ráfah dijeron que dos mezquitas y varios edificios residenciales fueron alcanzados en más de una hora de ataques de aviones de guerra, tanques y barcos israelíes, lo que provocó un pánico generalizado entre los gazatíes despertados de su sueño.

«La muerte estaba tan cerca que los proyectiles y misiles cayeron a 200 metros de nuestro campamento», dijo a Reuters el empresario de Gaza Emad, padre de seis hijos, a través de una aplicación de mensajería. Fue la peor noche de bombardeos desde que llegaron a Ráfah el mes pasado, agregó. Una enorme pila de escombros ocupa el lugar donde varios edificios fueron arrasados por los ataques, junto a los restos de una casa que, según testigos, sus habitantes abandonaron hace dos meses al ser advertidos por el ejército israelí de que sería bombardeada, de acuerdo con la agencia AFP. El ataque aéreo también dejó cinco grandes cráteres, de al menos 10 metros de ancho y cinco de profundidad. «No puedo decirle cómo sobrevivimos esta noche», declaró a la agencia francesa Abu Abdullah al Qadi, que se despertó por el ruido de disparos. «Mataron a mi primo, mataron a muchas personas con bombardeos», afirmó, mientras decenas de personas se reunían junto a los edificios destruidos. «Asaltaron este edificio y parece que liberaron prisioneros, y luego lo bombardearon», junto a «todas las casas de al lado», añadió.

Una ofensiva terrestre sería “aterradora” Algunos temieron que Israel hubiera iniciado una ofensiva terrestre largamente esperada en la ciudad, donde más de un millón de personas desplazadas por la guerra de Israel contra Hamás se refugian sin tener adónde ir. «Todo el mundo decía que era un ataque terrestre sorpresa. Mi familia y yo rezamos nuestras últimas oraciones», dijo Emad.

Hamás afirmó en un comunicado que el ataque a Ráfah era la continuación de una «guerra genocida» y de los intentos de desplazamiento forzoso que Israel ha emprendido contra el pueblo palestino. La perspectiva de una «verdadera» ofensiva del ejército israelí en Rafah, en el sur de la Franja de Gaza, donde se refugiaron cientos de miles de palestinos, es «aterradora», afirmó este lunes el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos. «Habida cuenta de la masacre que está teniendo lugar hasta ahora en Gaza, podemos imaginarnos totalmente lo que ocurrirá en Rafah», declaró Volker Türk en un comunicado. «La posibilidad de una verdadera incursión militar en Rafah es aterradora», añadió. El Alto Comisionado advirtió que una ofensiva tendrá un alto coste en vidas humanas. «Un número extremadamente elevado de civiles, principalmente niños y mujeres de nuevo, serán probablemente asesinados o heridos», dijo. El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, dijo el domingo al primer ministro, Benjamin Netanyahu, que Israel no debería lanzar una operación militar en Ráfah sin un plan creíble que garantice la seguridad del aproximadamente millón de personas refugiadas allí, según la Casa Blanca. A pesar de la creciente alarma internacional ante una posible invasión terrestre de la ciudad, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, prometió el lunes que la «continua presión militar» es la única forma de liberar a todos los rehenes.

Liberan a dos rehenes argentino-israelís Una operación conjunta de las Fuerzas de Defensa de Israel, el servicio de seguridad interior israelí Shin Bet y la Unidad Especial de Policía en Ráfah liberó a Fernando Simon Marman, de 60 años, y Louis Hare, de 70, informó el ejército israelí. Los dos hombres fueron secuestrados por Hamás en el kibutz Nir Yitzhak el 7 de octubre, dijo el ejército. Tras más de cuatro meses de ofensiva israelí, gran parte de la franja de tierra a orillas del Mediterráneo está en ruinas, con 28,340 palestinos muertos y 67,984 heridos, según las autoridades sanitarias de Gaza, que afirman que hay muchos otros sepultados bajo los escombros. El ejército israelí dice que 31 rehenes han muerto desde entonces, pero el primer ministro Benjamin Netanyahu dijo que el rescate del lunes demostraba que la presión militar debía continuar, dejando de lado la alarma internacional por sus planes de un asalto terrestre a Ráfah. «Fernando y Luis, bienvenidos a casa», dijo, saludando a las fuerzas israelíes que los rescataron. «Sólo una presión militar continuada, hasta la victoria total, conseguirá la liberación de todos nuestros rehenes”. Los dos israelo-argentinos, secuestrados por Hamás durante su ataque del 7 de octubre en el kibutz Nir Yitzhak, en el sur de Israel, fueron exfiltrados entre disparos por un comando que irrumpió con explosivos en el edificio donde estaban retenidos por el movimiento islamista palestino.

Sobre las 03:15 locales llegaron en helicóptero al hospital Sheba de Ramat Gan, cerca de Tel Aviv. «Alrededor de las 03:00 recibimos una llamada de las autoridades israelíes, que nos dijeron ‘Tenemos a Fernando y Luis, vengan a verlos al hospital’. Quedamos conmocionados. No lo esperábamos», explicó Idan Bejerano, yerno de Luis Har, a los periodistas en el centro médico. «Cuando los vimos, el corazón latía a mil por hora, quizás más. Hubo muchas lágrimas, abrazos y pocas palabras», explicó Bejerano. También en el centro médico, la sobrina de Marman, Gefen Sigal Ilan, no podía dejar de temblar tras el anuncio de la liberación de su tío. Estoy «en shock», «cuando lo vi, no podía creer que fuera cierto», declaró a AFP la mujer de 36 años, visiblemente emocionada, añadiendo que los dos hombres están «muy delgados, muy pálidos”. Para el director del hospital, Arnon Afek, «el momento más emotivo fueron los abrazos en silencio» durante el reencuentro. «Me acordaré de este momento toda mi vida», aseguró. Con información de AFP y EFE

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Por BOSSK

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